¿Razón o sentimientos? ¿Por cuál de los dos dejarse llevar? ¿Qué es mejor? ¿Qué es más humano? ¿Cuál nos da la mejor respuesta? ¿Cuál usar?
Parece que muchas veces en nuestra vida cotidiana no nos planteamos estas preguntas al decidir, aunque sea realmente importante para nuestras vidas, no hacemos caso.
Basándome en aspectos científicos, evolutivos, la razón es la última capacidad que el ser humano a conseguido a través de la selección natural, mientras que los sentimientos es algo que los demás mamíferos también tienen. Esto significa que la razón es la capacidad que nos hace humanos, y no un perro, entre otras cualidades únicas. A la hora de pensar entre razón y sentimientos, solemos asociar la razón como algo frío, sin tener en cuenta lo "social", las "otras personas" algo egoísta, analista, mientras que asociamos los sentimientos con la dulzura, el amor, la paz, la amistad. El aspecto social parece estar mas concebido a los sentimientos mientras que la razón parece ser aplicado a lo material, a lo científico, a lo que se requiera una exactitud que con los sentimientos no se consigue. Menudo error.
Está socialmente aceptado que nos guiemos por los sentimientos cuando se trata de relaciones con personas, aunque nos equivoquemos en las decisiones, porque se piensa que es algo "humano" el sentir con el corazón en lugar de pensar con la cabeza. Esto es porque nos cuesta deshacernos de aquello que nos ha servido en antaño antes de que apareciera la razón. Creemos que los sentimientos pueden hacernos decidir de una manera mas eficaz que usando la razón, pero ¡ojo!, en el aspecto social. Es curioso esto. Es como si el análisis de la situación de una manera objetiva de algo como por ejemplo la amistad, "mecanizara" la forma natural de relacionarse que tenemos impuesta, el dejarnos llevar por los sentimientos.
Haceos a la idea, si tenéis un amigo que antes de decirte algo para ayudarte piensa durante un gran rato, analizando la situación, dándole diferentes puntos de vista, comparando decisiones, veréis que os sorprendéis de ese amigo, porque lo normal es que te dijese lo que le pasase por la cabeza o lo que normalmente se dice para relajar a la persona interiormente pero que no tiene ninguna utilidad en la realidad, como "No te preocupes todo pasará "Tu tranquila/o".
Lo mismo pasa con el amor. He observado que hay una especie de "querer evitar" pensar que el amor son sensaciones cerebrales, algo que el cerebro crea ante unas circunstancias. Es como si quisiésemos seguir viviendo en un mundo de fantasía en donde todo parece salir del corazón, de las ideas, de la imaginación.
Los sentimientos, a mi parecer, están ahí para hacernos saber, o que algo va bien, o que va mal. Considero a los sentimientos como un aviso, para luego aplicar la razón.
Cuando tenemos una relación con alguien, y algo nos come la cabeza, un sentimiento nos dice que algo va mal pero no sabes que es, lo que se debe de hacer es recurrir a la razón, tomar una decisión, y ver si ese sentimiento se ha desvanecido.
El ideal del sabio es la ataraxia, la falta total de sentimientos, puesto que son los sentimientos los que nos llevan a las mayores locuras que un ser humano puede cometer, pero aunque sea un ideal, no creo que nadie pueda ni quiera conseguirlo, porque al fin y al cabo, somos animales.
Víctor Vollbrecht Sellés.
Parece que muchas veces en nuestra vida cotidiana no nos planteamos estas preguntas al decidir, aunque sea realmente importante para nuestras vidas, no hacemos caso.
Basándome en aspectos científicos, evolutivos, la razón es la última capacidad que el ser humano a conseguido a través de la selección natural, mientras que los sentimientos es algo que los demás mamíferos también tienen. Esto significa que la razón es la capacidad que nos hace humanos, y no un perro, entre otras cualidades únicas. A la hora de pensar entre razón y sentimientos, solemos asociar la razón como algo frío, sin tener en cuenta lo "social", las "otras personas" algo egoísta, analista, mientras que asociamos los sentimientos con la dulzura, el amor, la paz, la amistad. El aspecto social parece estar mas concebido a los sentimientos mientras que la razón parece ser aplicado a lo material, a lo científico, a lo que se requiera una exactitud que con los sentimientos no se consigue. Menudo error.
Está socialmente aceptado que nos guiemos por los sentimientos cuando se trata de relaciones con personas, aunque nos equivoquemos en las decisiones, porque se piensa que es algo "humano" el sentir con el corazón en lugar de pensar con la cabeza. Esto es porque nos cuesta deshacernos de aquello que nos ha servido en antaño antes de que apareciera la razón. Creemos que los sentimientos pueden hacernos decidir de una manera mas eficaz que usando la razón, pero ¡ojo!, en el aspecto social. Es curioso esto. Es como si el análisis de la situación de una manera objetiva de algo como por ejemplo la amistad, "mecanizara" la forma natural de relacionarse que tenemos impuesta, el dejarnos llevar por los sentimientos.
Haceos a la idea, si tenéis un amigo que antes de decirte algo para ayudarte piensa durante un gran rato, analizando la situación, dándole diferentes puntos de vista, comparando decisiones, veréis que os sorprendéis de ese amigo, porque lo normal es que te dijese lo que le pasase por la cabeza o lo que normalmente se dice para relajar a la persona interiormente pero que no tiene ninguna utilidad en la realidad, como "No te preocupes todo pasará "Tu tranquila/o".
Lo mismo pasa con el amor. He observado que hay una especie de "querer evitar" pensar que el amor son sensaciones cerebrales, algo que el cerebro crea ante unas circunstancias. Es como si quisiésemos seguir viviendo en un mundo de fantasía en donde todo parece salir del corazón, de las ideas, de la imaginación.
Los sentimientos, a mi parecer, están ahí para hacernos saber, o que algo va bien, o que va mal. Considero a los sentimientos como un aviso, para luego aplicar la razón.
Cuando tenemos una relación con alguien, y algo nos come la cabeza, un sentimiento nos dice que algo va mal pero no sabes que es, lo que se debe de hacer es recurrir a la razón, tomar una decisión, y ver si ese sentimiento se ha desvanecido.
El ideal del sabio es la ataraxia, la falta total de sentimientos, puesto que son los sentimientos los que nos llevan a las mayores locuras que un ser humano puede cometer, pero aunque sea un ideal, no creo que nadie pueda ni quiera conseguirlo, porque al fin y al cabo, somos animales.
Víctor Vollbrecht Sellés.
jeje amigo buen blog te invito que sigas tambien el mio un abrazo!
ResponderEliminarhttp://1razon.blogspot.com